15/10/16

UN KETCHUP NADA ORIGINAL.

Me considero una madre a la cual no le gusta dar de comer a sus hijos alimentos enmascarados en otros sabores. Me explico. Añadir alguna "salsa" para que no se note realmente el sabor de la quinoa, por ejemplo...
Creo que cada alimento debe ser saboreado y reconocido como tal. Que se puede jugar a mezclarlo en el plato con otros, por supuesto, pero lo suyo para que nuestros hijos aprendan a saber si un alimento es de su agrado o no, es dárselo totalmente al descubierto. 

Todo esto viene porqué el otro día haciendo la compra en Mercadona me quedé de piedra. Al ir a coger pescado de la zona del congelado, miro hacia arriba y me encuentro con un ketchup con un cartel de NOVEDAD. Cual fue mi asombre, que al leer me encuentro con esto:
Creo que era ya lo último por llegar. Un ketchup para que nuestros hijos recuerden esos agradables momentos comiendo patatas fritas en su restaurante favorito (LÉASE EN PLAN IRÓNICO).

He oído muchas veces esa frase en la cual una madre cuenta: "Es que mi hij@ si no es con ketchup de McDonals no se come las patatas o las salchichas o la burguer". "Es que sin ketchup no come"...
Pero si realmente lo que deben hacer es no comerlo. Esta "salsa" está llenita de azúcares... y si vamos nosotros y la añadimos a nuestra despensa y luego a la nevera, no harán otra cosa nuestros hijos que pedirla cada día. Que se la demos o no eso ya es cosa nuestra, pero me parece muy fuerte que estos señores hayan podido idear esto para ganar aún más dinero a costa de la salud de nuestros pequeños.

Lo que queremos es evitar la obesidad infantil, que por supuesto está en nuestras manos y no en la de nadie más, pero no ayuda nada a vista de nuestros hijos encontrarse con esto en el super mientra van con su padre o madre a comprar.

Personalmente tengo como costumbre leerme las etiquetas de aquello que compro, ya que ellas informan de todo (o así debería ser) lo que "complementa" ese alimentos sea natural o procesado.
Como imagináis bien, también inmortalicé la etiqueta trasera:
Creo que no hace falta añadir mucho a esto, pero sí por ejemplo que me parece una barbaridad que contenga casi 19gr. de azúcar por 100 de producto y que el 34% restante a la salsa de tomate sea azúcar (glucosa, fructosa), vinagre y sal. Y como se puede leer justo al lado de las flechas de reciclaje, esto viene de Alemania, que más grabe sería que fuera nacional...
La verdad es que no se lo que llevan otros ketchup, pero es que me llamó tanto la atención este que quise compartirlo. 

Y como siempre digo y pienso, en nuestras manos está que nuestros hijos lleven unos buenos hábitos de alimentación y realicen deporte para evitar así que sean adultos obesos o con enfermedades relacionadas con malas ingestas alimentarias.


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