25/8/16

MÁS AZÚCAR, NO GRACIAS.

Es en el sentido común en donde recae lo correcto.
Sí, somos los responsables de todo lo que comen nuestros hijos, desde que se levantan hasta que se acuestan.

Tratamos de que coman correctamente todas las comidas del día, planificando casi siempre lo del día anterior para que no les falte ningún nutriente en el plato. Que si hidratos como la patata, el arroz o algo de pasta; hortalizas o verduras y fruta, proteína... en fin lo esencial para su desarrollo y crecimiento.

En lo único que creo que no reparamos mucho en mirar (me incluyo, porqué en contadas ocasiones también lo hago) es en pensar la cantidad de azúcar que ingieren nuestros hijos a lo largo del día. Me explico. Empezamos con el desayuno ya dándoles "galletas de super" o "cereales de caja". Y por supuesto a esto le acompaña un vaso de leche con cacao soluble de la mejor marca posible. Este punto deciros que en nuestra casa ya ha pasado a mejor vida.
A esto añadámosle la merienda: un bocadillo, cosa estupenda o algo no tan estupendo como un bollo lleno de grasas saturadas (que esto vienen a ser otro tema) acompañado de un "zumito de fruta". Un zumito cargadito de azúcar añadido. 
Porqué no está de más de mirar las etiquetas de los alimentos, sobre todo a aquellos dirigido a los más pequeños  de la casa. Si os fijáis un poco los etiquetajes no proporcionan la cantidad en 100gr., y a veces en porción. Para mi la cantidad de azúcar que llevan las "galletas infantiles" y los zumitos de caña son una bomba. 
Bajo mi punto de vista no hay merienda más sana que una pieza de fruta, y no un "zumo de fruta" emascarado con un porciento ya sea en 50 en contenido de fruta.
Sin darnos cuenta, o sí pero lo dejamos pasar, día a día vamos "alimentando" el cuerpo de nuestros hijos con cucharaditas de azúcar blanco, azúcar nada saludable. 

Como os digo, en nuestra casa ya hace tiempo que muchos "alimentos" ya no se los ofrezco a mis hijos. 
Una gran oportunidad para que ellos aprendan a reconocer alimentos saludables y libres de azúcares es preparando con ellos lo que vayamos a comer.

A continuación os dejo algunas ideas para el desayuno o merienda:

Empezamos el día con aquello que ellos o vosotros queráis que beban, ya sea bebida vegetal (como es nuestro caso), o leche o zumo natural hecho en casa. A esta parte quitémosle el tan conocido cacao soluble y sustituyámoslo por cacao puro. Aunque parezca mentira no contiene azúcar añadido y con una punta de la cucharilla ya "chocolatea" la bebida del desayuno.
Le puede acompañar a esto una tostada con queso, o aceite, o aguacate, o tomate... Y como no, fruta fresca. Esto a sus gusto. Y si ellos lo que quieren son galletas, hay miles de recetas en internet para realizar como por ejemplo de avena, que son sanísimas y muy buenas. Ellos pueden colaborara haciéndolas.

Y la merienda, como os comentaba, pueden perfectamente comerse una pieza de fruta, la que más les guste o un bocata. Y el zumo, si eso es lo que quieren, hecho de casa. U otra opción son los frutos secos, que estos también los encuentro super adecuados para un desayuno en el cole de media mañana. 
Además, una tortas de arroz o maíz, por ejemplo también son una buena opción. Pero no olvidemos de mirar la etiqueta en este caso también, las tortas cuanto más simple mejor, y a ser posible ecológicas. 

Y claro está que la bollería industrial no es grata para el organismo de nuestros chiquis, ni para el nuestro siquiera. A largo plazo puede ocasionar diabetes, obesidad infantil u otras enfermedades cuando sean adultos. Y no dejemos pasar a las tan aclamadas "chuques". Un reclamos de sabores y colores que a veces no se tiene en cuenta, pero son lo peor. Un bombazo de azúcar y demás componentes que hacen que sea un no para el comerlas.

En nuestras manos está su correcto desarrollo, porqué no queremos hijo dulces, queremos hijos sanos.






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