26/4/14

HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ.

El amor hacia un o una hij@ es incondicional, no tiene límites y surge desde el momento en el que sabemos que vamos a ser madres, todas lo sabemos, pero mi gran duda (sí, digo gran porque para mi era como algo difícil de manejar) era el cómo compartir mi amor de madre con mis dos hijos (una de 7 años y un bebé en camino).
¿Podría quererlo como a mi hija?
¿Sabría volver a querer a un ser recién nacido, de nuevo?
Eran preguntas que me hacía en mi segundo embarazo. Y las respuestas llegaron pronto :  mi hijo nació y toda duda se esfumó.


Mi hija del ALMA y mi hijo de mi CORAZÓN son lo más... lo más maravilloso e increible que me ha podido pasar. Y sólo puedo decir que una madre no divide su amor según el número de hij@s que tiene, sinó todo lo contrario: lo multiplica HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ.

7 comentarios:

  1. Oooh guardes les polseres de l'hospital!! Jo tinc la del petit, la de la gran la van tirar i quan ho vaig veure ja era tard. Quin nom més maco té la teva filla...

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  2. Ohh sus pulseritas! Gran recuerdo! Son grandes dudas pero el corazón se da de si para albergar más amor

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  3. Sí, la verdad es que no importa el número de hij@s, el corazón es sabio.Gracias por comentar Mamá en Bulgaria y Virginia García.

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  4. El corazón es flexibe y con mucha capacidad!!!! Por eso se múltiplica y no se dibide.
    Disfrutemoslo.
    Un abrazi

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  5. No puc estar més d'acord. L'amor d'una mare no te límits i arriba a l'infinit. Un beset!

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